Por qué la copia importa tanto
El certificado no vive en ninguna nube de la FNMT esperando a que lo vuelvas a descargar. Es un fichero en tu equipo. Si formateas, si el disco muere o si simplemente cambias de ordenador sin haberlo exportado, ese certificado se pierde y hay que solicitar uno nuevo, con acreditación de identidad incluida.
Con clave privada, siempre. Si exportas sin la clave privada obtienes un fichero que solo contiene la parte pública: no sirve para identificarte ni para firmar. Es el error más común.
Trata el fichero como una llave
Quien tenga tu fichero y tu contraseña puede identificarse ante la Administración como tú y firmar en tu nombre, con los efectos jurídicos que la Ley 6/2020 reconoce a la firma electrónica. No lo mandes por correo ni por WhatsApp, no lo dejes en una carpeta compartida y no uses una contraseña que reutilices en otro sitio.
Si sospechas que el fichero ha quedado expuesto, revoca el certificado en la sede de la FNMT y solicita uno nuevo.
Restaurarlo en otro dispositivo
Con el fichero y la contraseña, la instalación en otro equipo es directa: ver cómo instalar el certificado digital. Para el teléfono, ver instalar el certificado en el móvil.
Dónde guardar la copia y dónde no
El fichero exportado es, a efectos prácticos, tu firma. Quien lo tenga junto con la contraseña puede identificarse ante la Administración como tú, presentar escritos y firmar documentos con efectos jurídicos. Eso obliga a tratarlo como se trata una llave, no como un adjunto más.
- Sí: un pendrive o disco externo guardado físicamente, y un gestor de contraseñas que admita adjuntos cifrados.
- Sí: una segunda copia en un lugar distinto del primero, porque el disco que falla suele ser el único que tenías.
- No: correo electrónico, ni siquiera a ti mismo. El buzón es el primer sitio donde mira quien accede a tu cuenta.
- No: mensajería instantánea ni carpetas compartidas de trabajo.
- No: el escritorio del ordenador con la contraseña en un archivo de texto al lado.
Y una contraseña distinta de las que usas a diario. Si la de exportación coincide con la del correo, una filtración te compromete las dos cosas.
Cuándo hacer la copia y cuándo renovarla
El momento correcto es el mismo día de la descarga, antes de usarlo para nada. Es cuando el certificado está intacto, la contraseña está fresca y todavía recuerdas dónde lo has puesto.
Después hay tres momentos que obligan a rehacer la copia: cuando renuevas el certificado, porque el fichero anterior deja de servir; cuando cambias de ordenador, para verificar que la copia sigue importándose bien; y cuando cambias la contraseña de exportación.
Si has llegado a esta página porque ya perdiste el certificado y no tenías copia, la respuesta corta es que no hay recuperación: el proceso se repite entero, incluida la acreditación presencial. Si prefieres no volver a pasar por eso, en nuestro servicio entregamos siempre la copia exportada junto con el certificado.
¿Perdiste el certificado con el ordenador?
Si no hay copia, hay que volver a solicitarlo. Lo tramitamos por ti y, mientras tanto, presentamos tus expedientes con nuestro certificado profesional.
Preguntas frecuentes
¿Qué extensión tiene el fichero exportado?
Habitualmente .pfx o .p12. Ambas contienen certificado y clave privada protegidos por contraseña.
¿Puedo exportarlo si ya caducó?
Se puede exportar, pero no te servirá: un certificado caducado no identifica ni firma. Renuévalo o solicita uno nuevo.
¿Cuántas copias puedo tener?
Las que necesites. Cada copia es un riesgo, así que ten las justas y guárdalas bien.
¿Y si alguien tiene mi fichero?
Revoca el certificado en la sede de la FNMT cuanto antes y solicita uno nuevo.
Base legal
- Ley 6/2020, reguladora de determinados aspectos de los servicios electrónicos de confianza
- Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común, art. 14 sobre relación electrónica con la Administración
- Real Decreto 203/2021, Reglamento de actuación del sector público por medios electrónicos